Errores sexuales femeninos
Todo ese rollo de "es que los tíos sólo queréis lo mismo" o "a las tías siempre hay que daros la vuelta" (como si hablaran de un calcetín) ya cansa y aburre. Bueno, no a todo el mundo, porque a la hora de la siesta echan un programa en Tele 5 en el que los concursantes (porque es un concurso, ¿no?) se tiran una hora hablando del temita. También salen a cenar, pero sobre todo, hablan. Se llama 'Hombres, mujeres y viceversa' y tiene una audiencia aceptable para los tiempos que corren. Como a esas horas suelo estar en un estado semi-inconsciente no me he enterado muy bien de qué va la cosa. Supongo que el objetivo final es lograr que alguna de las chicas de senos operados se aparee con alguno de los mozos de ceja depilada. Y hasta que llega el momento, hablan.
En definitiva, que para muchos las diferencias entre hombres y mujeres son abismales y no conciben las relaciones entre sexos de otra manera que la tradicional: el enfrentamiento. Algo así como las 'peleas en broma' de Juanito Valderrama y Dolores Abril, no necesariamente a ritmo de fandango.
Sin ir más lejos, en muchas familias españolas, hombres y mujeres no se sientan revueltos a la mesa. Así, ellas y ellos hablan de 'sus cosas'. Sin llegar a estos extremos, de inconfundible sabor a herencia musulmana, sé de una oficina en la que un día a la semana algunos trabajadores organizan lo que ellos llaman una 'comida de machos' (estupendo título para una película X gay), sin chicas. Y, en fin, podríamos seguir eternamente citando ejemplos. Todos lo vemos día a día a nuestro alrededor.
Tal y como están las cosas no es de extrañar que aparezcan cada dos por tres manuales y decálogos destinados a conocer y entender cómo funciona el sexo opuesto. Vamos, que muchas personas siguen necesitando el libro de instrucciones. Lo vimos en el anterior post, en el que comentamos una lista de errores sexuales masculinos elaborada por un sexólogo inglés. Como era de suponer, no tardó en aparecer otro compendio, ésta vez dedicado a los errores más habituales que cometen las mujeres en la cama. La lista la elaboró el periódico gratuito '20 minutos' con las respuestas aportadas por sus lectores, y eso se nota en lo anecdótico de ciertos puntos.
La búsqueda del punto G masculino, no siempre bien valorada.
La búsqueda del punto G masculino, no siempre bien valorada.
Algunos errores tienen que ver directamente con la pericia sexual, cuando no con conceptos más genéricos: "Hacer daño con los dientes durante una felación"; "Meterle el dedo en el ano mientras eyacula" (sin previa consulta, añado yo); "Poner pegas al sexo oral"; "Negarse por decreto al sexo anal"; "Coger su pene con demasiada energía"; "Jugar con sus testículos sin delicadeza"... Otros errores abundan en la idea tradicional que a las mujeres no les gusta el sexo o que deben mantener cierta actitud de desdén hacia el acto sexual: "Hacerse de rogar"; "Tumbarse y esperar que el hombre lo haga todo"; "Decirle que apague la luz"; "Hacer comentarios que no vienen a cuento durante el coito o estar atenta a otras cosas, como echar el pestillo de la puerta"; "Calentarle para, al final, no hacer nada"; "No tocarle"; "Castigar sin sexo", o el manido: "Hoy me duele la cabeza". Sin embargo, los puntos que más me han impresionado y me han dejado del revés son los siguientes: "Poner una toalla en el sofá para no manchar"; "Ponerse a recoger todo nada más terminar"; o "Comparar el tamaño de su pene con el de antiguas parejas". Ignoro el porcentaje estadístico de estos errores (horrores) sexuales. Espero que sea algo anecdótico. Pobres.
Sea como sea, y tal y como comentamos en el anterior post, tener relaciones sexuales no es como montar un mueble de Ikea. Bueno, no debería.
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